jueves, 3 de septiembre de 2009

Vaqueros largos

Desde mediados del mes de junio, al menos por la mañana, en Madrid no se podíasalir de casa con vaqueros largos, porque te recocías las piernas. Para mí, que tengo en el tejano mi indumentaria favorita - en invierno, con jersey de cuello vuelto; en verano, con camiseta - lo de no poder ponerme vaqueros hasta que llegaba la noche eraun problema, y de los gordos. Aprovechando que este año se llevaban, me compré dos pares de vaqueros cortos, que me colocaba con la sensaciónde estar muy cómoda y de ir haciendo un poco el ridículo: "en llegando" a los cuarenta, cuanto menos enseñe una, mejor. Por eso, esta mañana, al bajar a hacer la compra, fue un placer descubrir que la veda de los vaqueros largos ha terminado y, por tanto, puedo desterrar al fondo del armario estos jeans cortitos, más propios de una adolescente de "Sensación de vivir" que de una respetable dama a la que el otro día un repartidor de cocacola le dijo a grito pelado: "Qué buena está usted, señora!!". Y es que cuando te piropean con el usted por delante hay que aceptar el hecho de que se inicia el declive y la caída. Así que demos la bienvenida al fin de los calores y a los pantalones largos, tan favorecedores en cualquier estación.

Sigo escribiendo mi novela de misterio. Lo estoy pasando estupendamente. No sé qué va a pasar con la historia - ni siquiera tengo editor - pero, en cualquier caso, que me quiten lo bailado.

Ayer, cena en casa de mi hermana Susana. Tuve que retirarme la primera, porque tenía radio, pero lo pasamos muy bien. Habían venido cuatro amigos para celebrar su cumpleaños, y mi sobrina Marta estaba negra porque no acababan de entregarle los regalos que le habían traído. En un momento se acercó a mí para compartir su inquietud, y me susurró "creo que se los van a llevar".

Carlota del Amo, de Lumen, me envía un volumen que recoge la correspondencia de Emily Dickinson. Siento curiosidad por las cartas de esta mujer, voluntariamente encerrada en lacasa familiar, donde pasó los últimos veinte años de su vida leyendo y escribiendo, siempre vestida de blanco.

Sigo la evolución de informaciones sobre la gripe A. Hablo con un médico que insiste en que es una gripe mucho menos virulenta que otras, y que aunque es muy contagiosa, lo normal es superarla sin mayores problemas. Escucho las declaraciones de la ministra de Sanidad - que me temo que cuando le dieron el puesto no podía ni imaginarse el marrón que le iba a tocar comerse - y me sorprendo al escuchar que "habrá vacuna para todo el que la necesite". Vamos a ver... esto ¿no es una epidemia? En ese caso, la vacuna la necesitamos todos, pues todos somos susceptibles de contagiarnos. Lo que tiene que haber "para el que lo necesite" es el tratamiento. Vamos, digo yo. Cuando escucho hablar a Trinidad Jiménez - ´de cuyo insolidario comportamiento en un restaurante fui testigo hace unos años - echo de menos al frente de ese ministerio aun científico,a un biólogo, a un médico. A alguien que no confunda vacuna con medicina. A alguien que sepa interpretar la información. Es evidente que esta señora no sabe lo que tiene entre manos, y por eso de ella parten informaciones confusas y desconcertante.

Leo los cuentos de Eudora Welty que olvidé meter en la maleta, y lamento no haber descubierto antes a esta autora. Me pregunto cuantos escritores sublimes ignoramos. Cuantos libros nos perdemos. Cuantas obras maestras cuya existencia desconocemos pululan por las librerías, condenados primero al ostracismo de las estanterías, al exilio de las devoluciones después, al olvido final.

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17 comentarios:

Anonymous Pedro de Paz ha dicho...

"Qué buena está usted, señora!!"

Dios!, haberlo matado. Directamente. Sin contemplaciones. Que forma de dejarte en evidencia.

Yo recuerdo que mi auténtico trauma no se forjó durante la crisis de los 30. Ni de los 40. Se forjó el día que alguien más joven que yo me llamó de "usted". Ese día casi me dió un pasmo.

O el día que, vacilando con una adolescente, pensé en la manida e irreflexiva frase "Joer!, si podría ser su padre" y resulta... que sí. Qué, por edad, podria.

Maldito. Maldito seas, tiempo.

3 de septiembre de 2009, 6:09  
Blogger Eva Peña ha dicho...

Marta:

¡Cuántas coincidencias! En mi antiguo blog escribí un post dedicado a Coco Chanel, tras ver la estupenda película con Tatou... porque yo también soy fan del color negro, del blanco, del minimalismo, aunque en mi post yo reivindicaba los tejanos como la prenda versátil y favorecedora por excelencia, tengamos la edad que tengamos. El 90 % de las ocasiones yo uso tejanos.

Y oye, con 38 años estamos de muy buen ver y lo estaremos con 58, y mejor que la Obregón y sin cirujía, con esa belleza natural de los ojos melancólicos y sensibles. ;))
Como ves, me pillas con el ego un poco subido a las nubes.

En cuanto a la ministra, no sé qué te sorprende en vista del perfil ministerial bajísimo que nos gobierna, lo mires por donde lo mires no hay excelencia ni talla intelectual, acaso podrían salvarse un par de ellos, y siendo benevolentes, ¿cómo van a liderar un país así? Da tanta pena como rabia.

Y aunque te piropeen de usted, bienvenidos siempre sean los piropos. Las mujeres, como los hombres y el buen vino, ganamos con la edad.

3 de septiembre de 2009, 9:42  
Anonymous Pepe "Beethoven" (Sergio De Cabo) ha dicho...

Marta: Suele decirse ese lugar común que "la que tuvo, retuvo"... Yo sólo te conozco por tus fotos de
joven y las de "Wooman". Te veo tal
cual eres: juvenil y desenfadada...
que es la esencia-presencia de lo que vas a ser siempre, aunque el tiempo pase... Continúa así. Pepe.

3 de septiembre de 2009, 14:51  
Anonymous Pepe "Beethoven" (Sergio De Cabo) ha dicho...

Querida Marta: no te inquiete... el perderte la lectura de grandes maestros (hay tantos... que nunca
llegaremos a abrir, como decía Gª Lorca: "...y el libro sin cortar"
(del poema "Tarde"). Creo que un
buen libro es aquél que nos llega
"a su debido tiempo" en nuestra
agitada existencia. No lo buscamos,
él llega a nosotros... Así llegó a
mí "En tiempo de prodigios"... y no
sabía que eras hija de Paco Rivera.

3 de septiembre de 2009, 15:07  
Blogger mariona. ha dicho...

y a mí que me jode que me llamen niña.... jajajjaa

yo he vuelto de roma y casi siento frío en españa,que gustirrín! me encanta!

un besooo!

4 de septiembre de 2009, 2:40  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Buenas noches Marta... recuerdo ahora, que al fin me atrevo a dirigirme a ti, el dia que comencé a leer un libro tuyo... gracias, porque yo viví muchos años en Lugo, y me emociona saber de ella asi, a través de la literatura, siento que un elogio a Lugo es una caricia en mi alma, que tiene mucho de Lugo. Como somos de la misma edad, y tu marchabas cuando yo llegaba pues conocí Lugo sin ti, y ahora me da pena, porque creo que Lugo seria mas bonito aún contigo.
Me habria gustado compartir vinos en la Rúa Nova y pasteles de la Madarro, tardes de cine en el Paz o en el Gran teatro, amigos de copas en Campo castillo y paseos los domingos por la plaza de España... aun asi, me siento cerca de ti.
Gracias por escribir lo que sueñas, leerlos es un placer.

Santiago Ferreiro R.

4 de septiembre de 2009, 13:03  
Anonymous pilis ha dicho...

El ministerio de Sanidad es una "ful" crónica. Actualmente, y gracias a las trasferencias autonómicas, casi carece de contenido, por lo que da la sensación de que los nombramientos van más por cupos de poder dentro de los partidos, o por paritarismos absurdos. Siendo profesional del ramo,nunca he dejado de lamentar un buen número de nombramientos que han pasado muy penosamente por la poltrona.A la gipe se están dedicando una buena cantidad de recursos sanitarios siendo conscientes de su poca virulencia ya que sirve para tapar crisis y de pimpampun político (recuerdese el desgraciado caso Rayan que sirvió para zaherir a un buen Hospital y a la Sanidad Madrileña).

5 de septiembre de 2009, 8:51  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Quería que alguien me explicara que tiene esta gripe que no tuviera la "otra", me refiero a la de todos los años. Pues no sé que cosa la hace especial, aparte que se de a la vez en muchos paises del mundo. Pero centrándonos en nuestro país: es porque se contagia más facilmente que la otra?. Es por el número de posibles pacientes afectados o por su virulencia?. Espero que haya alguien que me lo explique, porque todavía no lo sé

5 de septiembre de 2009, 11:37  
Anonymous Anónimo ha dicho...

cuando digo "virulencia" me refiero a si es más peligrosa o mortal que la de siempre.
Gracias, igual el Sr. Pilís puede contestarme pues se ve que sabe del asunto

5 de septiembre de 2009, 11:39  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Yo sé poco del asunto, pero tengo sentido común. Verá:
- Esta gripe es mucho más beninga que la de siempre.
- Esta gripe va a causar muchos menos muertos que la de siempre.
- Esta gripe va a hacer ricos a muchos laboratorios.
- Esta gripe le viene de perlas al gobierno para distraer la atención de otros problemas más graves.

5 de septiembre de 2009, 11:45  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Si,si, estas cosas no las dicen sólo nos meten más miedo que pco, como si fuese un castigo divino

5 de septiembre de 2009, 15:32  
Anonymous Pepa ha dicho...

¡Hola, Marta, hola a todos!
Ya estamos aquí de nuevo, con la vuelta al colegio y demás tópicos de septiembre, este año con la amenaza de Andrómeda incluida...´
A mí, confieso que todo esto me da miedo: no la gripe A, sino ver cómo se puede hacer tan mal una campaña supuestamente de prevención, en la que una buena información sanitaria juega un papel fundamental.
Tienes más razón que un santo con lo que opinas de la ministra. Los que estamos un poco dentro del "ajo" temblamos de pensar el otoño que se avecina.
Yo os recomiendo que esta temporada no sufráis ningún cólico renal, ningún infarto de miocardio ni os fracturéis ninguna pierna...porque lo vais a tener clarísimo: todo el Sistema Sanitario Nacional va a estar ocupadísimo con la avalancha de enfermos (reales o imaginarios aterrorizados) de gripe A
Y, a pesar de todo, a mí me gusta septiembre, con su dosis de nostalgia incluida. Ya decía Bobby Darin, que todo sería maravilloso...
Besitoss
Pepa

5 de septiembre de 2009, 15:42  
Anonymous Pepe "Beethoven" (Sergio De Cabo) ha dicho...

"Pepa... no me des tormento..." Perdón, no era esa mi canción, sino
la tuya, la de Bobby Darin. También
me gusta a mí. Y la de Peppino di
Capri, aunque sea melancólica...

"Melancolie... in settembre
Mi dicevi, tu non m'ami più
E fu così, che in settembre,
il sorriso tuo fini..."

P.D. La he sacado (de oreja), pues
no se encuentra en Internet...

6 de septiembre de 2009, 2:35  
Anonymous Pepa ha dicho...

Pepe "Beethoven", me da la sensación de que debes ser de mi quinta...La de años que no recordaba lo de Pepino de Capri...
Y la otra, la del tormento, es lo primero que me suele contestar mi hermano cuando lo llamo por teléfono...
Saludos
Pepa

7 de septiembre de 2009, 4:32  
Anonymous Pepe "Beethoven" (Sergio De Cabo) ha dicho...

Pepa:

Soy de la quinta del 40 (la del
"hambre", decían). Si eres de la mía, no te preocupes, toda mujer
siempre es más joven. Marta, hija
de Paco, me conoce virtualmente y
por medio de su padre, con quién
traté en Lugo, siendo yo pianista y creador (director) del conjunto
musical "Los Alesandi". Ahora vivo
en Madrid, y entro mucho en el blog
de Paco Rivera con mi "alias" y nombre propio. Un saludo afectuoso.

7 de septiembre de 2009, 10:40  
Anonymous Pepa ha dicho...

Ah, pues, encantada...
Yo soy del 60, de la quinta de Carlitos Alcántara, y vivo en Zaragoza, ciudad inmortal...
Muchos besos
Pepa

7 de septiembre de 2009, 14:17  
Anonymous Pepe "Beethoven" (Sergio De Cabo) ha dicho...

Xosé: Lo de ese "psicomestre" me evoca al "psicopompo" que sale en "El péndulo de Foucault", de Umberto Eco. Tu saber sobre el gran Sócrates, me hace recordar lo
del juicio contra el filósofo por "corruptor de la juventud"... un juicio moral que ahora puede caer sobre tantas cabezas agobiadas
de profesores (y padres, claro...) que no pueden con los jóvenes de ahora, "mimados" por la actual sociedad. Ah, ese filme "Jhonny Guitar"... siempre me hizo pensar en la firmes principios morales,
exentos de histeria colectiva...
porque, como bien dices, nadie se
atreve a defender por mezquinos
prejuicios sociales ("¡qué dirán
de mí!"). Pues, alguien vendrá, y no será un "psicopompo" o chamán,
quien tenga honesto valor y diga:
"respeta, si quieres ser respetado"

P.D. Como músico, no puedo olvidar
la encantadora voz de Peegy Lee
cantando el tema Johnny Guitar.

9 de septiembre de 2009, 4:45  

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