jueves, 20 de noviembre de 2008

Viajes, médicos y otras cosas

Semana de viajes, idas y venidas. El lunes, a Córdoba, a participar en encuentros con colegiales en el salón del Libro Infantil. En primer lugar me encuentro con los alumnos del Colegio Ferroviario: niños de nueve años que han leído "La Primera Tarde Después de Navidad", que han preparado preguntas sobre la historia, que conocen a los personajes, que quieren saber del libro más de lo que se cuenta en el libro. Es una experiencia estupenda. Les acompañan profesores del colegio,y un par de padres. Nos divertimod todos, yo la primera. Luego llega otro colegio. Los niños tienen la misma edad que los que acaban de irse, pero la situación es distitna. Los profesores dicen que no han tenido tiempo de leer la novelita, y que "a ver si yo puedo motivarles para que lo hagan". Cambio de discurso, de tercio y de todo. La organizadora del encuentro se sube por las paredes: "No era eso de lo que habíamos hablado", le dice a la profesora, y ella se escuda en que "sólo han tenido quince días para preparar la actividad". Es curioso: son las mismas edades, el mismo sistema de enseñanza - dos colegios públicos - pero una de las clases ha pasado una mañana aprendiendo cosas, y la otra ha perdido el tiempo con una persona - yo - que se tiró una hora haciendo el indio para que, al menos, no se aburrieran. Los profesores cobran lo mismo, tienen los mismos derechos y las mismas obligaciones, pero está claro que a unos les gusta su trabajo más que a los otros, y que lo hacen mejor.



Miércoles y Jueves, en La Coruña. Participo en un congreso médico, en un taller sobre como no dar malas noticias. Es una experiencia interesante. En el viaje,y durante mi estancia, me acompaña el último volumen de lo diarios de Sándor Marai, que sale hoy a la venta. Hay un extraño placer en leer un libro cuando aún está colgado en ese limbo misterioso que precede a su salida al mercado. Los diarios son hermosos y durísimos. Cuando el avión se detiene, yo aún sigo leyendo, con el corazón encogido y los celos a flor de piel: los que surgen cuando uno se da de bruces con un escritor inalcanzable.



Presento "Guinea", de Fernando Gamboa, en el Hotel Kafka. Es una muy buena novela de aventuras que merecería una película, una de esas pelis largas, hechas con muchos medios y actores famosos, con mucho dinero y muchas expectativas para la taquilla. Espero que Gamboa no se deje liar por algún productor de tres al cuarto que quiera hacer una peliculita. Esta historia merece tiempo y dinero. Son pocos los que saben qué es lo que ocurre en Guinea, un país que fue España y que ahora es terreno abonado para la corrupción y la violencia, en un grado en el que no podemos imaginarnos desde nuestra atalaya occidental. Más del ochenta por ciento de la población vive en la miseria. Hay centenares de desaparecidos, miles de ciudadanos víctimas de la tortura. Uno se pregunta por qué la situación desesperada de los guineanos es tan poco abordada por los medios, tan mal conocida por la opinión pública. Yo misma me enteré hoy de que Guinea tiene una capacidad de producción de petróleo comparable a la de Kuwait. Quizá no interesa que la población se libere del yogo del tirano. Quizá por eso Obiang se pasea por España haciéndose fotos con el Jefe del Estado y el Presidente del Gobierno.

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18 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

¿Qué es el Hotel Kafka?
Yo no es que no entienda lo de Guinea es que no entiendo lo que pasa con toda África. Este continente nunca es noticia salvo para las desgracias.
A todo aquel que no sepa que regalarle a ese niño por reyes: " La primera tarde..." es una buena idea. Si os ha gustado Charlie y la fábrica de chocolate en vuestra "juventud" no lo dudeis!
Un saludo.
Cristina.

20 de noviembre de 2008, 14:09  
Anonymous El pequeño Richard ha dicho...

Sobre la situación de África yo recomiendo dos pelis: Hotel Ruanda, y El jardinero fiel.
Por lo visto el mundo se guía por el patrón oro, y África sufre las consecuencias. Ahora se lucha por el coltán, pasta, dinero, intereses, en suma.
Y la mayor parte de la sociedad acepta las reglas, así si te adelanta un marroquí en un opel corsa te dices que ahí va un moro, pero si te adelanta en un mercedes será un árabe el que lo hace.
Saludos.

21 de noviembre de 2008, 2:08  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Pequeño Richard, espero que lo de "El jardinero fiel" lo digas por la fotografía y por la situación social que intenta reflejar , que lo que es la historia es el bodrio mas bodrio que yo he visto en mi vida. Y poquito poquito cerebro el de los guinistas , directores etc, que intentan pintarnos a la prota como una heroina solidaria que va por los poblado vacunando negritos pero ella vive en una mansión que alucinas y se da un baño calentito todas las noches. Y por cierto lo que cuentan de las farmacéuticas o intentan insinuar de las farmaceuticas es falso. Es que me hablan de esa película y me revengo oyes¡¡
De todos modos es cierto, lo que pasa en Africa es incomprensible pero yo no sé porque no se hahecho algo antes...en este mundo pasan muchas cosas que yo no entiendo y no me tengo que ir tan lejos.
Esther

21 de noviembre de 2008, 6:45  
Anonymous Anónimo ha dicho...

¿ Y la de "Diamantes de sangre?

21 de noviembre de 2008, 9:28  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Lo de la mansión y lo del baño calentito me ha recordado algo que digo desde me negué a hacer la confirmación: ¿Por qué se ofuscaron tantos años en la búsqueda del grial? De un grial de oro, blablabla ¿No era Jesús un hombre pobre? ¿No bebería en un vaso tosco de madera mal labrada?

21 de noviembre de 2008, 9:34  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Vaya, es usted toda una "escritora orquesta": niños, médicos, misioneros... ¿Qué será lo próximo? ¿Con qué nos sorprenderá? ¿Con una reunión con la mujeres de Avón para hablar del sexto sentido de las novelas? ¿Con jardineros quizá? ¿Con el sindicato de joyeros?

¿No sería mejor que se dedicara a escribir y dejarse tanto congreso y tanta gaita gallega?

La verdad, me resulta difícil de creer, pero cuánto echo de menos aquellos tiempos en que no existía "tuyo" y "mío" y los escritores, en lugar de ser escritores, escribían, prestaban atención al estilo de sus post y no arrimaban tanto la pechuga a los gestores culturales.

Ora pro novis.la

22 de noviembre de 2008, 0:08  
Blogger Marta ha dicho...

Lo próximo, anónimo querido, será actuar llena de plumas en el Folies Bergere y sr jurado en los juegos florales de Villatempujo de Arriba

Dedico mi tiempo a lo que me parece, igual que usted el suyo. No tengo que dar explicaciones a nadie sobre mis formas de ganarme a vida.

Demuestra usted la osadía del imbécil al pretender indicarme el camino que debo tomar, y como debo distribuir mi jornada laboral, en la que, por cierto, soy mi único jefe. Lamento que los problemas con el suyo le agríen el carácter hasta el punto de saltarse las más elementales normas del respeto hacia la autonomía ajena.

Me alegraría infinitamente saber que no vuelve usted por aquí. es el tipo de persona que compensa mantener bien lejos.

22 de noviembre de 2008, 0:54  
Blogger Thomas ha dicho...

Es fácil llenarse la boca declarando lo mal que está Africa, pero en vuestra opinión ¿Quién tendría que hacer algo por Africa? porque,
-si lo hace un gobierno le llamarán colonizador
-si lo hace una empresa será una explotación
-si lo hace un misionero dirán como mínimo que es un embaucador
-si lo hace una ONG será sospechosa de algo porque ¿Quién querría ir allí con tanta pobreza si no tiene algún motivo oculto?
-si lo hace alguien voluntario le dirán que vive en un sitio donde se puede duchar mientras los pobres no tienen nada...
Y todo esto dicho con buena intención, seguramente desde una posición acomodada,horrorizándose ante un documental con negros hambrientos, criticando lo poco que SE hace, preguntándose cómo puede existir un Dios que permita eso y aprovechando para criticar al Papa; y quizá, dando una limosna para evitar los remordimientos.
Me encanta el compromiso de Bono, aunque le critiquen.
Me encanta Dominique Lapierre y su fundacion.
Me encantan las monjas de la madre Teresa de Calcuta,
Me iría con todas las ONG que ayudan en lo que pueden a quien pueden.
Me encantan y me emociona cualquiera que es capaz de hacer algo desinteresadamente para ayudar a otro.
¿Qué haces tú por Africa?
¿Qué hago yo por Africa?
Esa es la pregunta

22 de noviembre de 2008, 4:46  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Thomas, tienes razón. A mi también me mola Bono, Lapierre y las monjas que se juegan la cara en las misiones.
Por cierto, yo también querría que Marta explicase lo del Kafka.

Ah, y al anónimo que se mete en cómo se organiza Marta el tiempo, eres un retrasado mental, además de otras cosas que me callo porque no quiero pasarme de la rosca. Y un vago que no entiende que hayagente que trabaja

22 de noviembre de 2008, 9:06  
Anonymous El pequeño Richard ha dicho...

Vamos a ver, Esther, El jardinero fiel no es "El gran dictador", pero se deja ver bien, y los actores son muy buenos, Ralph Fiennes y, sobre todo ella, que es una belleza sin ser guapa, Rachel Weiss. Si es la peor peli que has visto, entonces te recomiendo que veas "En la ciudad de Sylvia" y te acordarás de mí para siempre. Además en África hay gemte que vive en mansiones(puedes ver también "El último rey de Escocia"), y en cuanto a lo de que no te crees lo de que las farmacéuticas hacen "prácticas" en África, pues tú misma. Oye, no es nada personal, sólo que no coincidimos en gustos.

Un saludo.

22 de noviembre de 2008, 12:04  
Anonymous El Pequeño Richard ha dicho...

"Diamantes de sangre", a mí no me desagradó. Lo único es que no me pegan mucho los protagonistas, salvo el negro, claro. Porque Leonardo y la chica que le acompaña, buff... Es como en la peli "Infiltrados", en la que di Caprio y Matt Damon parecen dos niñatos peleados por una chocolatina.

¡Vaya rollo que os he soltado! Si es que vais por ahí provocando.

22 de noviembre de 2008, 12:19  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Pequeño Richard, en ningún momento hablo de los actores,....lee bien. Y sinceramente creo que los cooperantes o voluntarios que van a Africa no viven en Mansiones. Creo que la peli es un bodrio y burridiiisima y lo mantengo. Y si quisieran darle un mínimo sentido que no casen a la chica con un diplomático que queda un poquito feo que de dia se preocupe por vacunar niños y se pasee por poblados en los que la gente vive en condiciones infrahumanas y luego se vaya de fiestuqui con el churri por las embajadas,
Perdona Richard pero esa peli en concreto me pone de muy mala leche.
Y por cierto , me parece muy bonito que nos preocupemos por Africa, pero aquí al ladito tmbién hay gente que lo pasa muy mal.
Que veces no vemos lo que tenemos delante de los ojos y me da mucha pena, que nuestro gobierno done el 0,5 para paises que lo necesitan y los pensionistas tengan unas pensiones de risa por ejemplo.
En fin, predonad el mal rollo....hoy no debe ser un buen día para mi.
Esther

22 de noviembre de 2008, 13:12  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Una cosilla que la culpa no es de Richard.:) si no de John Le Carré, el autor del librito en el que se inspiró la película

22 de noviembre de 2008, 13:15  
Anonymous El pequeño Richard ha dicho...

Pues tijeretas han de ser. ¡¡¡Que está casada con un embajador inglés!!! ¿Dónde va a vivir? ¿No van a saraos los diplomáticos? ¡¡¡Pero si es su trabajo!!!

¿No estarás intentando ligar conmigo? No te lo reprocho, yo también lo haría si me viera pasar a mí mismo por la calle.

Por cierto, gracias anónimo, no sabía que se inspiraba en Le Carré.

23 de noviembre de 2008, 8:41  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Sinceramente, cuando tuvimos nuestra guerra civil ¿Quién nos ayudó a parte de Rusia recibiendo a los niños famélicos? África tendrá que arreglarse sola, antes de colonizarlos ya andaban matándose entre sí. Ellos guerrean, ellas a parir, y la Iglesia que hay allí les dará de comer (sin animarlos al uso de anticonceptivos, faltaría más) sanarán los que puedan los de médicos sin frontera que tampoco parecen quejarse ni abrirnos los ojos.
Y así pasan las generaciones de allá, y seguirán pasando.

23 de noviembre de 2008, 15:05  
Anonymous Anónimo ha dicho...

El anónimo que escribió lo de Le Carré , fui yo misma que lo mismo si quería ligar contigo...
Ay señor..que paciencia..
Esther

24 de noviembre de 2008, 13:24  
Anonymous El pequeño Richard ha dicho...

Vale, vale, Esther. No te enfades. Como veo que van a viajar al Cuzco iba a escribir este relato, así que aprovecho para dedicártelo y fin de la discusión, ¿vale?

CELEBRACIÓN DE LA FANTASÍA

Fue a la entrada del pueblo de Ollantaytambo, cerca del Cuzco. Yo me había desprendido de un grupo de turistas y estaba solo, mirando de lejos las ruinas de piedra, cuando un niño del lugar, enclenque, haraposo, se acercó a pedirme que le regalara una lapicera. No podía darle la lapicera que tenía, porque la estaba usando en no sé qué aburridas anotaciones, pero le ofrecí dibujarle un cerdito en la mano.
Súbitamente se corrió la voz. De buenas a primeras me encontré rodeado de un enjambre de niños que exigían, a grito pelado, que yo les dibujara bichos en sus manitas cuarteadas de mugre y frío, pieles de cuero quemado: había quien quería un cóndor y quien una serpiente, otros preferían loritos o lechuzas y no faltaban los que pedían un fantasma o un dragón.
Y entonces, en medio de aquel alboroto, un desamparadito que no alzaba más de un metro del suelo, me mostró un reloj dibujado con tinta negra en su muñeca:
-Me lo mandó un tío mío, que vive en Lima, dijo.
-Y anda bien, le pregunté.
-Atrasa un poco, reconoció.


Es un cuento de "El libro de los abrazos", de Eduardo Galeano. Como no te guste..., yo ya me rindo. Y gracias por lo de Le Carré, anónima Esther.
Un saludo.

25 de noviembre de 2008, 8:34  
Anonymous El pequeño Richard ha dicho...

Una buena novela que trata el tema de la esclavitud en África es "Ébano", de Vázquez Figueroa. Se nota que el autor tiene un gran conocimiento de la situación del continente negro. Pos eso.

Guz lay.

29 de noviembre de 2008, 5:02  

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