domingo, 19 de septiembre de 2010

Domingo

Cuando era pequeña,detestaba los domingos. Recuerdo aquellos días con una vaga sensación deprimente mientras hacía apresuradamente los deberes arrullada por el sonsonete de los resultados de fútbol que salían de la radio (antes transistor), mientras mi madre planchaba el mandilón para el día siguiente y me pregutaba una vez más cómo era posible que se me hubiese descargado el bolígrafo en el bolsilló por tercera o cuarta vez en el trimestre. Los domingos eran una penosa extensión del fin de semana, un páramo triste que antecedía a una semana larguísima, y del mismo modo que el viernes, aún siendo día lectivo, era alegre y lleno de promesas, los domingos me parecían tediosos y largos, innecesarios y crueles. Un mal invento, los domingos.

Ahora que casi peino canas los domingos tienen su aquel. Levantarse tarde, holgazanear, hacer un desayuno abundante y tardío, pasear por las calles llevando bajo el brazo los periódicos rebosantes de resúmenes de la semana y suplementos dominicales que paladear durante la sobremesa... por la tarde, lectura trabquila y la perspectiva de una buena película, una cena ligera, las novedades de la liga llegando por internet... con la edad, digo, los domingos han cambiado y son un lujo.

Este domingo estuvo a punto de saltar por los aires esta mitología de la jornada previa al lunes.Marcial y yo habíamos salido a dar un paseo por el barrio y regresábamos a casa con el botín adquirido en un local recién descubierto de la calle hortaleza, donde venden un pan exquisito y bollos capaces de hacer sombra a la más distinguida pastelería francesa. Caminábamos charlando y pasamos entre un grupo de tres chicos cuando un estruendo interrumpió la conversación. Sólo de milagro no interrumpió algo más: una veintena de planchas de acero que descansaban en un carrito se desplomaron a nuestro paso. Sólo la suerte y mis buenos reflejos me ayudaro: al caer al suelo, las planchas me rozaron la rodilla derecha, que ahora parece una berenjena madura. Si no me hubiese apartado a tiempo, ahora mismo estaría en el hospital con la pierna destrozada, maldiciendo a la vez los domingos, el mal fario y tal vez los cruasanes de la tienda nueva que ejercen la poderosa atracción de un imán.

Ocurrió hace algunas horas, pero sigo sin quitarme de la cabeza lo ocurrido, y también la certeza de que, si en lugar de una cuarentona medianamente ágil, por allí hubiese pasado un niño pequeño, posiblemente estaríamos lamentando una desgracia. Prefiero no pensarlo: no ha ocurrido y punto. Pero la rodilla morada y doliente me llama la atención sobre la suerte, que a veces se pone de nuestro lado en una mañana de domingo.

Regresando de las páginas los dominicales, de entre todo lo leído hoy me quedo con dos cosas: lacara, el acertado artículo que Javier Marías dedica en El País Semanal a los llamados cooperantes que se dedican a hacer el bien con buenas intenciones, pero de una forma tan desordenada y cercana a la majadería que más valdría que hiciesen de buenos samaritanos en la acera de enfrente y no en el otro extremo del mundo. Conozco a varias personas que se dedican profesionalmente a asuntos de cooperación, y les he escuchado depotricar mil veces contra los ya denominados "turistas solidarios", que - seguramente llenos de buena voluntad - dedican sus vacaciones a entorpecer el trabajo de quienes de verdad saben lo que tienen entre manos. Trascribo, más o menos fielmente, las palabras del trabajador de una ONG que cada dos por tres comparte a su pesar las vacaciones solidarias de otros: "Si los tipos que vienen aquí a soltar lágrimas de cocodrilo, a desmayarse cuando ven un pie gangrenado o a impresionarse con la desgracia ajena, nos diesen en metálico lo que se gastan en comprar el billete de avión y el hotel en el que se alojan, su ayuda sería mucho mejor recibida. Pero claro, es más bonito plantarse aquí, incordiar y luego volver a tirarse pegotes de lo vivido en la barra del bar de la esquina". No hay mucho más que decir... bueno, o sí: Javier Marías lo hace muy bien en su artículo de hoy.

La otra historia que me llega no al alma, sino a la boca del estómago, es la una secretaria de Moncloa que tras dejar su puesto de trabajo ha escrito un libro sobre la experiencia monclovita. El suplemento "Crónica" de El Mundo trae un avance del libro, donde comprobamos como el amarillismo y la estulticia se cuelan en el ideario de quien debió ser abnegada funcionaria: la señora, de cuyo nombre no quiero acordarme, dedicasu tiempo libre y su energía a revelar secretos de baja estofa, detalles privados cuando no íntimos, anécdotas que deberían permanecer tras la puerta cerrada de un lugar, la Moncloa, donde no solo se trabaja,sino que también se vive. A lo mejor a esta mujer le parece que no tiene nada de malo revelar los desencuentros de Zapatero y su señora. Pues a mí me parece una traición y una actitud más propia de un tertuliano de La Noria que de quien fue servidora pública. No sé cuanto hay de verdad en el libro, cuanto de cuento chino,cuanto de crónica política ode simple libelo. Sólo sé una cosa: hay cosas que no se pueden escribir, como hay cosas de las que no se habla y asuntos en los que no se entra. Y estos, precisamente, constituyen el material del libro de marras.

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10 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

marta, te has dejado una cosa muy agradable para hacer los domingos al final del dia: leer tus comentarios. coincido contigo con todo lo que hemos cambiado con respecto a los domingos. ah, y siento mucho tu "mala pata".cuidate.

19 de septiembre de 2010, 11:15  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Pues debío circular alguna energía destructiva a nuestro alrededor estos dias porque se me han parado de romper objetos ,empezo quebrandose un cristal que anuncio la cadena de pequeños desastres,pero fuera supersticiones,son solo objetos,hasta los mas queridos al romperese no dejan de darnos" que sea que nos den,
asi son las cosas.
como decía hoy un articulo dominical cuando el miedo entra lo va destrozando todo.

Nunca he leido a JMarias porq creo q sus historias no me divertirian ni aportarian nada;y todo porque sus articulos suelen dejar mucho q desear ,esa es solo mi opinión,del no me agrada o no esta escrito o hecho o dicho para mi,al lo detesto es detestable hay un tramo muy grande,todo el que ocupan las cosas que si reconozco hechas escrita dichas o pensadas para mí,que las puedo ir barajando y ellas por su parte aparecer cuando quieran;
pero ese gran espacio entre "no me gusta" a " me lo cargaria" es una zona fantasma que a los buscadores de placeres y beneficios inmediatos y al no encontralos su sustitucion ,el fomento de la xenreira u odio,
brevemente destruir en vez de dejar estar o crear,
decia esa zona fantasma que no pueden controlar a los que necesitan poseer certidumbres y reditos inmediatos en todo cuanto hacen o dicen,no les sirve para nad,
el mejor ejemplo es el ambito de la politica española,
ahora que se ha ido el entrañable Labordeta,hay que leer su libro sobre su paso por el congreso para entender claramente que el habito no hace al monje y el "señoria parlamentario" no hace un señor ,eso ya se lleva puesto ,

Los buscadores de votos y partidarios en todo no van a dar tregua asi que es mejor ir prevenido de antemano en este territorio cainita

es solo que esta entrando a su paso una estacion

19 de septiembre de 2010, 17:01  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Estoy completamente de acuerdo contigo en lo de la funcionaria. Y lo que es peor, lo inmoral ya no parece inmoral, se habla de los privado de los demás con una alegría indecente. El belenestebanismo nos ha alcanzado.
Jorge

20 de septiembre de 2010, 3:15  
Anonymous Pedro de Paz ha dicho...

Me alegra que el percance quedara al final en un susto y un moraton. Cuídate.

20 de septiembre de 2010, 3:16  
Anonymous Pili ha dicho...

Querida Marta, me alegro un montón que todo se haya quedado en un susto y a estas horas no tengamos que lamentar una desgracia.

Estoy completamente de acuerdo contigo en el tema de la funcionaria. Y es que hay gente que no sabe lo guapa que está calladita. Como dice el dicho "no hables, si lo que tienes que decir no es más hermoso que el silencio" o algo así.

HABLAR oportunamente, es acierto.
HABLAR frente al enemigo, es civismo.
HABLAR ante la injusticia, es valentía.
HABLAR para rectificar, es un deber.
HABLAR para defender, es compasión.
HABLAR ante un dolor, es consolar.
HABLAR para ayudar a otros, es caridad.
HABLAR con sinceridad, es rectitud.
HABLAR de si mismo, es vanidad.
HABLAR restituyéndote fama, es honradez.
HABLAR disipando falsos, es conciencia.
HABLAR de defectos, es lastimar.
HABLAR debiendo callar, es necedad.
HABLAR por hablar, es tontería.

Saludos!!!

20 de septiembre de 2010, 3:26  
Blogger Más claro, agua ha dicho...

Coincido con tus opiniones:

1) los cooperantes "made in Coronel Tapioca" mejor harían en invertir lo gastado en ONGs que saben lo que hacen y dónde se meten...

2) lo de esta secretaria es de una irresponsabilidad absoluta. Ni discreción ni lealtad. O sea, carne de la telebasura. ¿Cuánto tardaremos en verla por esos programas?

Espero que tu rodilla "progrese adecuadamente" ;-)

Besos!

20 de septiembre de 2010, 3:41  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Pues a poner tierra por medio;
que estan acechando y vienen dias de lluvia,
esta polarizacion de las opiniones que se deriva de un par de partidos y en algunos territorios unos convidados por decreto o por calculo electoral es falsa,
es mendaz,
no es una ensoñacion es una falacia,
y se va metiendo en nuestra forma de pensar sin darnos cuenta,
la politica es en cualquier caso un instrumento una herramienta que en su version mejor recoge valores y los puede desarrollar,ahora ya no sé,comienza a ser ella misma un problema,ya no va a haber nadie que le ponga coto;
si los medios de comunicacion no son capaces de mantenerse a una prudente y sana distancia poco va quedando en lo que es opinion o debate publico,
a mi esa srta indiscreta y seguramente prisionera de sus odios me importa muy poco porq lo que haga el sr tal o cual en su vida privada no es asunto propio sino ajeno,
ay ahora si lo podemos decir
a la mierda hombre

20 de septiembre de 2010, 13:00  
Blogger XM. Prado - Antúnez ha dicho...

me encanta la palabra mandilón, que utilizaba mi abuela siempre que iba "a orta"

21 de septiembre de 2010, 6:28  
Anonymous Anónimo ha dicho...

el tema es recurrente,
visito la libreria sin guia sin alimento buscando un pedazo de fantasia qu siempre viene a completar una imagen q se desdibuja y parece q va a borrarse,
solo hay tres miedos dicen
miedo a la muerte
miedo a la locura
miedo al abandono
todo lo demas son sucedaneos representaciones de estos
habiendonos dado ya de bruces con todos o casi todos,pienso en el hombre invisible alli de cuclillas en un estante ,en como terminaba la historia pq lo recuerdo riendose y haciendo trastadas a los visibles,
la libreria por cierto esta desabastecida,igual q la anterior q visite y la anterior a la anterior,

ah aqui estabas amigo mio,pedazo de fantasia y aventuras q nunca correre,con tus personajes q se enfrentan al abandono a la locura a la muerte con sonrisa esceptica,

pienso mientras me auguro unas horas de verdadero placer trasportado por una historia q han escrito para pesonas en peligro de desaparicion ( o sea casi todas en algun momento)en los conciliabulos politicos imagino sus llamadas a media voz con voces melifluas
dice uno por ejemplo
-como va la reunion de la circuscripcion
y el otro ya entiende
-has reunido ya a esa partida de catetos de jaen a ver si votan
y asi,ahora ya dentro el sentido de las cosas es otro
no me vengas con fantasias y organizame bienn la visita a esos niñatos de alicante,
pienso en stuart mill y q siempre me parecio una persona amputada en grave peligro de desparicion
la direccion es esta por ahi la caravana politica ,luego direccion contaria
a ver si así

22 de septiembre de 2010, 5:12  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Un poco mas de demagogia:
realmente no se de donde sacan a los asistentes a los mitines;ahora q la caravana electoral recorre madrid observo un poco abochornado esos singulares encuentros,
no se porque imagino q un dia saltaran los plomos (de la luz)en medio de un meeting de esos tan guuays y bonitos con tanto colorín y luces de colores y musica,vamos un guateque,
en las ultimas elecciones no recuerdo donde salio en la prensa una foto hato reveladora ,una señora con un chichon era evacuada por el 061 tras caerle una pancarta en la cabeza,
los q nunca hemos sujetado ni por equivocacion un aparato de esos tenemos creo yo un poco de derecho a sonreirnos con estos espectaculos entre autosde fe y verbena
-Trini puede!
fenomenal no sabemos q pero si obama puede no va a poder la risueña trini,en fin
-Un hijo de obrero tiene derecho a ocupar los centros de poder!
muy bien desde luego,pero cuando en un acto publico se mienta a los padres yo ya me echo a temblar
en fin cosas de madrid o cosas de la politiqueria,
a mi me hace gracia cuando aqui a los madriles les llaman CASTELLANOS,lo suelen decir los paisanos y aunque quiza tenga una connotacion algo negativa,creo q les hacen un favor,puestos a atenernos a los lugares de origen q sigue interesando,ser llamado castellano es que te hagan un favor,nunca he sabido lo q es ser madrileño,y temo q ni ellos mismos lo saben;en cierto sentido,es mi opinion es un territorio yermo en el q es muy dificil sentir q perteneces o tienes una relacion profunda con lo q te rodea arriba abajo y a los lados,es un sitio en el q es muy importante tener una red de afecto a prueba de bomba de atasco de mitin y de mamoneo,muy importante,porque es que no

mi primer recuerdo de madrid es el de un dia de invierno pegado al cristal de una habitacion de hotel sin realizar el pequeño sueño de visitar un museo y un zoologico porque unas calles mas arriba a un señor le habian colocado una bomba en su dodge dart q lo habia hecho volar por encima de los edificios,menos mal q a los niños el mundo de los hoteles les parece entretenido con esos ascensores extraños y esos pasillos llenos de extintores,gente con pajarita y cosas asi,en definitiva un lugar de paso....


mientras bostezo un rato con otro ariculo dominical de madrileños feten

26 de septiembre de 2010, 12:21  

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